miércoles, 7 de noviembre de 2012

Riesgos en el abuso del internet


Sin embargo, son estos mismos atractivos los que pueden ser, en algunas ocasiones, perjudiciales. Las posibilidades que ofrece Internet de ir de un lado a otro con un solo clic incitan a la impulsividad, la curiosidad y la necesidad de gratificación inmediata o realimentación que tiene el niño. La fascinación que les provoca el ir de un lado para otro con un simple movimiento de dedo puede generarles una curiosidad casi compulsivaLa inmediatez con que se ejecutan los cambios de rumbo dentro de la red, les crea la necesidad de una urgente gratificación y de una constante retro-alimentación. El no obtener esto de forma satisfactoria puede provocarles ansiedad y nerviosismo.
El tiempo que se pasa frente al ordenador es tiempo perdido para el desarrollo de las destrezas sociales. Deberemos estar especialmente atentos a este riesgo si nuestro hijo tiene ya algún problema que dificulte un proceso normal de socialización. Es más fácil entretenerse y pasar el tiempo delante del ordenador, o hablarle a una pantalla que no dar la cara e interrelacionarse y hacer frente a las dificultades que conlleva la relación con los demás; principalmente cuando se es adolescente y empiezan muchos complejos e inseguridades en la personalidad. Algunos prefieren refugiarse delante del ordenador antes que jugar con otros niños. Todo ello puede generar adicción y aislamiento.
Las conversaciones con el CHAT puede suponerles el tener que enfrentarse a situaciones tensas o de conflicto, los niños pueden ser muy crueles sobretodo si se “protegen” bajo unalias y no tienen que dar la cara. Y a la vez tienen un punto de inocencia y una gran sensibilidad. Unas palabras o ciertos tonos que sobrepasen el límite de lo aceptable puede afectarles más de lo que pensamos. Aunque a través de el ordenador no se vean las caras, esto no les exime de violentarse o vivir de forma negativa ciertas conversaciones.
Es importante recordarle que no todo lo que ve o lee en Internet es verdadero. Hay que saber que fuentes son fiables.
Otros factores de riesgo que no debemos menospreciar es que puedan acceder a contenidos y materiales gráficos no aptos para niños -sexo, violencia, drogas…-.
Debemos también advertir a nuestro hijo sobre los peligros que puede conllevar el hecho de que, por inconsciencia, facilite información personal o de la familia a otro usuario en ocasión de un encuentro por chat, u otra vía.
¿Cómo pueden los padres reducir los riesgos? Algunas normas de seguridad.
Debemos estar atentos a algunos riesgos y peligros que corren los niños cuando navegan sinsupervisión adulta. La mejor manera de asegurar que tus hijos tengan experiencias positivas al hacer uso de los servicios en línea es interesarse por lo que hacen, debéis hablar con vuestros hijos y establecer juntos las reglas a seguir en el uso de Internet.
El continuo diálogo con tu hijo, la sinceridad entre ambos y la presentación y muestra derazonamientos coherentes. Tu hijo necesita flexibilidad y comprensión, pero también unos límites. Debe haber unas normas asumidas  y horario para el uso de Internet.
-          Marcar un horario prefijado para poder conectarse, el diálogo puede hacer flexible.
-          Transparencia en las direcciones de Internet y en los contenidos que va a visitar tu hijo. Y transparencia también con los "amigos virtuales" que vaya haciendo (de la misma forma que como padres nos gusta conocer a sus "amigos reales").
-          Evitar mandar datos personales (dirección, colegio o instituto, teléfono, etc.), o incluso fotos, sin el conocimiento de los padres.
-          Comunicarnos inmediatamente cualquier información que pueda hacerle sentir incómodo, y evitar responder a mensajes de esas características.
-          Si el niño es pequeño: Escojamos páginas especiales para niños y dejémoslas preparadas en el menú de Favoritos. Enseñémosles a ir directamente a esas páginas.
Seguramente él ya sabe navegar por Internet. Es bueno saber reconocer nuestras limitaciones y dejarnos enseñar por él. Ser humildes y reconocer ante nuestros hijos nuestra ignorancia para que nos ayuden con sus conocimientos y dominio a acercarnos a este mundo. Dejemos que sean ellos quiénes nos enseñen a utilizarlo y a navegar por Internet.

1 comentario:

  1. Debemos estar atentos a algunos riesgos y peligros que corren los niños cuando navegan sin supervisión adulta, Sin embargo, son estos mismos atractivos los que pueden ser, en algunas ocasiones, perjudiciales. Las posibilidades que ofrece Internet de ir de un lado a otro con un solo clic incitan a la impulsividad, la curiosidad y la necesidad de gratificación inmediata o realimentación que tenemos...
    por ello debemos a prender a utilizar el internet de una manera responsable.

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